Quiénes somos
DraftLine es un portal editorial independiente dedicado al análisis de las apuestas deportivas sobre eSports, con foco específico en League of Legends y su ecosistema competitivo internacional. Esta página explica quién elabora el contenido, con qué método y bajo qué principios editoriales.
Nuestro enfoque
El mercado de apuestas eSports en España se apoya en un marco regulatorio riguroso —Dirección General de Ordenación del Juego— y en una dinámica global donde LoL concentra uno de los volúmenes más altos del segmento. Nuestro trabajo es traducir esa realidad a guías prácticas útiles para un público adulto, informado y residente en España, sin prometer rentabilidades, sin ofrecer consejos de apuesta personalizados y sin actuar como intermediario de ningún operador.
Cómo creamos el contenido
Cada artículo publicado en DraftLine se elabora siguiendo un flujo editorial que combina investigación primaria, verificación cruzada y revisión antes de publicación.
Investigación primaria
Partimos siempre de documentación de primera mano: informes trimestrales y anuales de la DGOJ, comunicados oficiales de Riot Games y sus afiliados, informes públicos de empresas de datos y análisis como Sportradar y Esports Charts, y declaraciones atribuibles de responsables del sector con fecha y fuente identificables. Evitamos conscientemente apoyarnos en portales secundarios que reciclan información sin verificar.
Verificación
Todo dato cuantitativo —audiencias, cuotas, premios, volúmenes de mercado— se contrasta contra al menos una fuente independiente antes de aparecer en un artículo. Cuando una cifra procede de una única fuente, se indica expresamente. Los datos con antigüedad superior a un año se revisan periódicamente para comprobar su vigencia y, en su caso, se actualizan o se marcan como referencia histórica.
Revisión editorial
Antes de publicar, cada texto pasa por una revisión que comprueba precisión factual, coherencia argumental, ausencia de sesgos comerciales y cumplimiento del marco legal aplicable a la difusión de información sobre juego en España. Los contenidos que abordan aspectos regulatorios, fiscales o de juego responsable se revisan con especial detalle.
Autoría
La responsabilidad editorial corresponde a la redacción de DraftLine como organización. Los análisis sobre apuestas en LoL firmados como «Analista de Apuestas LoL» representan la línea editorial del portal y reflejan la experiencia acumulada del equipo en los mercados internacionales de eSports. Cuando un artículo incorpora opiniones atribuibles a un miembro concreto del equipo, se firma individualmente.
Independencia editorial
DraftLine no recibe compensación por mencionar, valorar o recomendar operadores concretos. Cuando en un contenido aparece el nombre de una plataforma regulada por la DGOJ, es en calidad de referencia factual —existe, tiene licencia, opera en España— y no como recomendación de uso. No publicamos rankings patrocinados, no aceptamos contraprestaciones por posicionamiento y no ocultamos información desfavorable sobre ningún operador cuando resulta relevante para el lector.
Juego responsable
Creemos que informar bien sobre apuestas implica hablar sin eufemismos del riesgo. Cada guía relevante incorpora información sobre las herramientas de protección disponibles —límites de depósito, autoexclusión, RGIAJ— y redirige al lector que pueda necesitarlo hacia recursos de ayuda especializada. No publicaremos nunca contenido que anime a apostar más, a apostar dinero que no se puede permitir perder o a recuperar pérdidas mediante nuevas apuestas.
Corrección de errores
Si detectas un error factual en cualquiera de nuestros contenidos, agradecemos que nos lo comuniques a través de los canales habilitados en el sitio. Los errores verificados se corrigen con la mayor brevedad y, cuando la corrección afecta a una afirmación relevante, se señala en el propio artículo con la fecha de la rectificación.
Política publicitaria
En el supuesto de que DraftLine incorpore publicidad en el futuro, esta se identificará de forma clara y separada del contenido editorial, y se limitará a operadores con licencia activa de la DGOJ. La publicidad, en su caso, nunca determinará la línea editorial de los contenidos.